Cuestión de puntería

El Castellón ha hecho este domingo un ejercicio de practicidad, inédito hasta la fecha. Ha generado las mismas claras ocasiones que en el último partido de Castalia. Tres, en concreto. Ha hecho un gol, igualmente, pero ganó. Marcó Serra tras un regalo del portero del Prat. Poco antes César tuvo el gol y minutos después Víctor García tuvo el cero a dos. Hasta ahí las ocasiones del equipo albinegro. Más práctico, imposible. Cosas del fútbol y sus inercias.

A los catalanes, que aún no saben lo que es ganar en casa, el tanto del extremo valenciano les dejó muy tocados y estuvieron a punto de entregar el partido en esos minutos finales del primer acto. Su puesta en escena fue más que aseada y, de hecho, generaron bastantes problemas a la zaga castellonense por el carril derecho.

Por el contrario, los de Cano fueron de menos a más pero, a pesar de las ocasiones mencionadas, jamás se sintieron cómodos en el campo. Decía Cano tras el empate ante el Ejea que el equipo necesita aprender a defenderse a través del balón. Este domingo el balón fue del Prat en el segundo tiempo. Defendió en su propia área y encomendándose a Álvaro Campos que, como casi siempre, resultó decisivo. Entre paradas y palos se acabó la munición del Prat en una segunda parte donde sometieron claramente a los albinegros.

Porque toda la segunda parte se jugó en el campo del CD Castellón. Siendo justos, el Prat mereció mucho más. Acumuló llegadas y remates desde todo el frente de ataque. Gálvez, que había entrado por Calavera tras el descanso, se ubicó por delante de los centrales y entre todos consiguieron achicar todo el peligro. Con la ayuda de los postes, claro. La entrada del cordobés adelantó al interior derecho a Carles y centró a Díez. Pero ni así se hizo el conjunto albinegro con el control del juego.

Sin las grandes prestaciones de SatrústeguiVerdés y Alvaro Campos, sería imposible hablar de triunfo. Para eso acumula el Castellón gente con ese nivel en su plantilla. Pero la fortuna también suma. Y esta temporada da la sensación de que el aire sigue soplando a favor.

Analizando el partido a largo plazo, la sensación para muchos es que se conceden demasiados metros al rival sin haber matado antes el partido. Esa faceta sigue pendiente por mucho que el equipo regrese con el triunfo. La ruleta rusa en la que se convierten, muchas veces, los tramos finales de los encuentros es un riesgo. El ejemplo, el empate anterior en Castalia.

Cuestión a trabajar. La puntuación le da margen al cuerpo técnico para hacerlo con tranquilidad. Primero ganar, luego merecerlo.  Es tan bonito estar arriba en la clasificación que, aunque sea con mucha suerte, se da por bueno.

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